Sopa de calabacín y eneldo

Aún no ha llegado el frío, pero ya empieza la época de cremas y sopas. Estoy teniendo suerte con las recetas que elijo últimamente, fáciles, rápidas y muy buenas. Porque, a veces, parece todo muy bonito en la teoría y en la práctica resulta un horror. Por supuesto, esas no pasan el filtro, para eso tendría que crear el antiblog de cocina.

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Ingredientes (para 3 ó 4 personas):

1 cebolla tierna.

1 diente de ajo.

500 g de calabacín.

600 ml de caldo de pollo.

1 ramita de eneldo fresco.

Sal y pimienta.

1 cucharada de aceite.

Nata para decorar (opcional).

Elaboración

Sofreímos, con la cucharada de aceite, la cebolla tierna y el ajo picados. Antes de que la cebolla llegue  a transparentar, añadimos el calabacín troceado y dejamos cocinar hasta que se ablande, a fuego lento (unos 15 minutos).

Añadimos el caldo, la mitad del eneldo, una pizca de sal, la pimienta y cocemos unos 15 minutos más. Pasado este tiempo, retiramos del fuego y trituramos. Servimos en cuencos individuales decorados con el resto de eneldo y un poco de nata.

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Aros de piña especiados

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He aquí un postre fácil, rápido y diferente. Es dulce con un toque de picante, por la cayena molida. Se puede servir acompañado de queso fresco, la combinación sabe muy bien.

Ingredientes:

1 piña pelada y descorazonada.

50 g de azúcar moreno.

1 cucharadita de café de canela molida.

1 pizca de cayena molida.

Azúcar glass para espolvorear.

Queso fresco como acompañamiento.

Elaboración:

Cortamos la piña en rodajas de un dedo de grosor. Las ponemos a secar en papel de cocina.

Mezclamos el azúcar, la canela y la cayena en un cuenco.

Disponemos la piña sobre papel vegetal en la bandeja del horno y espolvoreamos con la mezcla del azúcar. Damos la vuelta a cada rodaja y hacemos lo mismo.

Por último, espolvoreamos azúcar glass y metemos al horno, ya precalentado. En unos 20 minutos las tendremos listas.

Verduras asadas al horno.

No hay mucha complicación en hacer unas verduras al horno, lo sé. Pero dependiendo de la elección de verduras y el cariño que se le ponga, puede tener un toque delicioso o ser un plato anodino. En realidad, todo vale, pero se puede hacer con o sin gusto.

Como vegetariana, me molesta cuando para resolver qué te dan de comer sale el “pues cualquier verdura al horno”. Y además, no te quejes, porque si son verduras te tiene que gustar (quien coma carne tampoco hará distinción entre un solomillo relleno y un carpaccio de ternera, puesto que, carne es). El resultado, con demasiada frecuencia, es un triste plato, con las tristes verduras que iban a utilizar como mero adorno, asadas sin gracia.

Así que, como dije, no es nada complicado, pero puede resultar apetecible o no.

De esta receta me interesó la mezcla dulce de la batata y la zanahoria con el ácido del limón. Como pasó la prueba con creces, aquí os invito a probarla.

Ingredientes (para 3 ó 4 raciones):

2 limones cortados en cuartos.

2 puerros cortados en trozos de unos 5 cm.

2 pimientos rojos troceados.

500 g de zanahorias partidas en cuartos.

1 cabeza de ajos partida en dos.

300 g de batatas peladas y cortadas en trozos grandes.

250 g de patatas pequeñas.

400 g de tomates cherry en rama (u otro tipo de tomate).

Aceite de oliva.

Sal.

Pimienta negra.

Tomillo y orégano.

Elaboración:

En primer lugar, ponemos el horno a precalentar. Colocamos las verduras (excepto los tomates) en la bandeja que vayamos a utilizar, vertemos un chorro de aceite y horneamos. Pasados unos 40 minutos, añadiremos los tomates y lo dejamos que siga haciéndose otros 10 minutos más (o hasta que la piel de los tomates se abra).

Una vez sacado del horno, podemos pelar los ajos asados y repartirlos sobre las verduras. Salpimentamos, rociamos con otro chorro de aceite, exprimimos el zumo de los limones cocidos, por último el oregano y el tomillo. Listo para servir.

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