Tostadas con cebolla caramelizada

Es una rica receta para abrir boca. El pan de nueces, al tener una miga bastante consistente, nos sirve de base para sustentar las verduras cocinadas. Con otro tipo de pan podría quedar demasiado empapado, pero éste queda jugoso sin perder firmeza.

Ingredientes:

1 Pan de nueces.

50 g de setas.

2 zanahorias.

1 cebolla grande.

1 tomate.

2 ó 3 cucharadas de azúcar moreno.

Aceite.

Vinagre.

Sal .

Queso rallado.

Elaboración:

Podemos empezar por rallar el tomate y reservarlo. Troceamos las zanahorias muy menudas, o las rallamos por la parte más gruesa del rallador. Las sofreímos en la sartén a fuego medio, hasta que queden blanditas. A continuación, troceamos las setas y realizamos la misma operación que con las zanahorias. Cuando acabemos con estas verduras prepararemos la cebolla caramelizada.

Llega el momento de montar las tostadas. Cortamos gruesas rebanadas y las calentamos hasta que queden bien doradas.  Después, untamos ligeramente las porciones con el tomate que habíamos reservado. Ya tenemos la base, ahora sólo queda disponer las verduras sobre el pan y acabar coronándolas con queso rallado. Finalmente, las introducimos en el horno para que el queso se gratine y quedarán listas.

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Palmeritas de hojaldre

Un dulce facilísimo y de rápida elaboración (si compramos el hojaldre ya hecho, claro está).  He utilizado distintas marcas y una de las que más me gusta es Belbake, la que venden en Lidl. Por el contrario, no me gusta nada el resultado de la que venden congelada de Mercadona.

Ingredientes:

Una plancha de hojaldre (que no sea redonda).

Azúcar.

Elaboración:

Extendemos la plancha sobre papel vegetal. Hacemos una pequeña muesca  con el cuchillo en el borde superior del hojaldre, para marcar lo que serían dos mitades. Sobre la masa esparcimos azúcar generosamente.

Tras esto llevamos los extremos hacia la muesca, es decir, doblamos  las dos mitades de hojaldre hacia el centro del mismo. Repetimos la operación con el azúcar, y además, ahora pasamos ligeramente el rodillo para que el azúcar quede bien adherido.

Debemos continuar doblando la masa hacia el centro, y en cada doblez, volvemos a añadir azúcar y presionar ligeramente con el rodillo. Así hasta que ya no queden mitades que doblar hacia el interior. Finalmente, nos quedará una especie de rulo de hojaldre azucarado. Con un cuchillo cortamos porciones de 1 dedo de grosor, más o menos.

Colocamos las palmeritas en una bandeja de horno con papel vegetal, dejando espacio entre ellas para que no se peguen una vez suban. Las introducimos a fuego medio/alto hasta que se doren, entonces les damos la vuelta y dejamos un par de minutos de calor más, para que se doren por ambos lados. Pero sin confiarnos, porque se pueden tostar demasiado y el azúcar amargará.

No os preocupéis si cuando aún no están horneadas su aspecto no es muy bonito, una vez tomen forma se convertirán en unas deliciosas palmeras.

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