Patatas al horno con champiñones

Se trata, básicamente, de unas patatas al horno, pero siempre podemos aprovechar para añadir algo más. Como en aquel momento tenía unos buenos champiñones, fue lo que utilicé.

Ingredientes:

Patatas.

Champiñones grandes frescos.

Tomillo y/o hierbas provenzales.

Aceite, sal y pimienta.

Limón.

Brandy.

Elaboración

Encendemos el horno para que vaya calentándose.

Pelamos las patatas y las troceamos de la manera que más nos guste (yo las hago panaderas, a rodajas finas para que queden más crujientes). Las disponemos sobre la bandeja del horno y les echamos sal, pimienta y hierbas al gusto. Antes de añadir el aceite me gusta darles un toque con zumo de limón. Una vez preparadas, las introducimos en el horno a fuego medio/ fuerte.

Mientras tanto, podemos preparar los  champiñones. Cuanto más grandes y frescos mejor, de lo contrario, quedarán muy consumidos. Los lavamos y los cortamos en mitades. Tras esto, los sazonaremos del  mismo modo que hemos hecho antes con las patatas.

En el momento en que veamos que las patatas ya están a mitad de hacer, que estén empezando a dorarse, añadimos los champiñones y un chorrito de brandy.  Lo mezclamos todo un poco, para que los champiñones no queden solos arriba y se resequen demasiado.

Una vez las patatas estén bien hechas y doradas podremos retirar la bandeja del horno.

Tarta de chocolate con galletas

He probado distintas recetas de este tipo de tarta (con flan, con chocolate a la taza…) pero, con diferencia, ésta es la que me parece más rica. Y no es que crea que es la mejor porque es la que yo  hago, sino que la hago porque creo que es la mejor. La receta me la dio una buena amiga, su padre era pastelero en una conocida confitería de Cartagena.

Ingredientes:

3 cucharadas soperas de harina.

Leche.

2 huevos.

1 vaso de azúcar.

Chocolate con leche en tableta (3 ó 4).

Galletas cuadradas hojaldradas (Petit Rio).

Unas gotas de brandy.

Elaboración:

Disolvemos las 3 cucharadas de harina en un poco de leche. Que nos quede una papilla no muy espesa, pero tampoco demasiado líquida. Si templamos un poco la leche la disolveremos con más facilidad.

Batimos los huevos y los mezclamos con la papilla que acabamos de hacer. Reservamos esta mezcla.

Ponemos a fundir lentamente las tabletas de chocolate con un poco de leche, movemos de vez en cuando para evitar que se queme.

Vertemos en un cazo 2 vasos de leche con 1 de azúcar a fuego lento. Esperamos hasta que hierva, removiendo de vez en cuando. Una vez rompa a hervir, añadimos la mezcla que teníamos reservada y seguimos moviendo. Cuando las tabletas de chocolate estén fundidas, las añadimos  sin dejar de mover, hasta que quede todo bien mezclado. De este modo, conseguimos la crema que será la base de nuestra tarta. Se puede hacer con más cantidad de chocolate, según cómo queramos la densidad de la tarta.

Utilizaremos un molde rectangular para poner las galletas. Antes de colocarlas las iremos mojaremos en leche con unas gotas de brandy.

Hay que buscar el punto intermedio para las galletas, no es aconsejable dejar que absorban demasiada leche, puesto que después seguirán humedeciéndose y puede quedar una masa poco apetecible a la vista. Con mojarlas unos breves  segundos será suficiente. Recomiendo hacer la primera tanda de galletas más seca, ésta será la base de la tarta. Tras tener una capa entera de galletas mojadas procedemos a untarla con la crema de chocolate, así sucesivamente, hasta que nos quedemos sin crema. Por último, podemos decorar la capa superior con avellanas molidas, por ejemplo, que dará un buen toque al chocolate.

Galletas de masa Frola

Uno de los regalos que me hizo mi padre en mi último cumpleaños fue esta “caja-libro” de galletas. Además de ser preciosa, las recetas que he probado están muy ricas.

Para comenzar pondré la receta con una de las masas básicas, y en función de esa misma base se pueden realizar muchas más.

Ingredientes:

  • 250 g de harina blanca “00” (Yo he utilizado la de repostería de Gallo).
  • 125 g de azúcar.
  • 135 g de mantequilla.
  • 1 huevo.
  • 1 yema.
  • Una pizca de ralladura de limón (o esencia).
  • Sal.

Elaboración:

Se trocea la mantequilla y se deja ablandar un poco. Colocamos la harina en forma de volcán, y dentro disponemos el azúcar, el huevo, la yema, la mantequilla, el limón y un poco de sal.

Amasamos los ingredientes, pero sin que la mantequilla se derrita demasiado, y envolvemos la masa en película transparente. La dejamos reposar unos 30 minutos en el frigo.

Las veces que las he hecho, he tenido que añadir un poco más de harina, porque la masa se quedaba demasiado pegajosa como para poder moldearla bien. Quizás se deba a la harina, tendré que investigar.

Extendemos la masa y la cortamos con la forma que queramos. Disponemos las galletas sobre una bandeja para introducirlas al horno. La temperatura será de unos 180° y el tiempo alrededor de  10-15 minutos. Dependerá de vuestro horno y del grosor de las galletas.

Hombrecillos de Frola.

Hummus

 

Las legumbres son un alimento rico en vitaminas y minerales. Además, si se complementan bien (hidratos, vitamina C) , son una excelente fuente de proteínas y hierro. A pesar de la idea que mucha gente tiene, no son altas en kilocalorías (depende de cómo las cocinemos también, claro está).

Quizás no siempre disponemos del tiempo o las ganas de prepararlas, pero es que no tienen por qué ser recetas complicadas. Tenemos a nuestro alcance legumbres ya cocidas, que nos agilizan el trabajo.

Esta receta es un ejemplo de que pueden ser ligeras, tanto de elaboración como de consumo. Podemos cocinar con garbanzos cocidos de bote, o reaprovechando los que hayamos cocido ya para otra comida (cocido, por ejemplo).

Ingredientes:

1 bote de garbanzos cocidos (400g) (Reservamos el caldo también, para hacerlo más o menos espeso).

2 dientes de ajo.

1 cucharada de aceite.

Sal y pimienta (al gusto).

2 ó 3 cominos.

½ cucharadita de pimentón picante.

½ cucharadita de pimentón dulce.

El zumo de medio limón.

3 cucharadas de tahini (opcional).

Elaboración:

Tan sencillo como verter los ingredientes y mezclar con la batidora. Según prefiramos la textura más líquida o mas espesa , podemos añadir agua de la que habíamos reservado.

En la receta original está incluido el tahini, una pasta de semillas de sésamo, pero yo nunca lo he hecho así. No lo he encontrado, quizás porque tampoco lo he buscado, pero la receta sin él me parece suficientemente sabrosa.

Las medidas son orientativas, depende de cómo de potentes nos gusten los sabores. Y la cantidad de garbanzos dependerá también de los comensales. Yo, a veces, con un bote pequeño tengo suficiente, aunque suelo conservar las cantidades casi iguales (excepto el aceite y el pimentón, que lo rebajo).

Se puede servir con pan de pita tostado, tostas de pan, nachos, o verduras a modo de palitos. Espolvoreamos un poco de pimentón, si queremos darle un poco más de color, y listo para picar.